15-06-2001 | Historia de la UCR

10- LA DECADA INFAME

El 28 de Junio de 1932 el Tte. Cnel. Regino Lascano, amigo personal del Dr. Yrigoyen y ex revolucionario del año 1905, es asesinado en la pieza de un hotel en Curuzú Cuatiá. Según el comunicado del gobierno, este oficial radical "preparaba un movimiento subversivo

Alain Rouquie

Aunque no corresponde estrictamente el término "Década", el de infame seguramente se queda corto. Hasta fines de 1945 los argentinos no podrán elegir libremente, en forma transparente y democrática quien riga sus destinos.


No nos detendremos en la acción de gobierno, de estos presidentes usurpadores, aunque esta podría sintetizarse en tres conceptos: represión, corrupción y entrega de la soberanía, reflejada en la política petrolera y económica.


Uriburu, 1930-1932


Este gobierno se ajusta exactamente a lo enunciado anteriormente, se dedicó a encarcelar a cuanto radical encontró. Hubo masivos despidos en la administración pública y censura previa en los medios de comunicación. Intervino el congreso y las provincias


Uriburu, "el nacionalista", interviene YPF, separa a Mosconi de la presidencia y le inicia un sumario. Posteriormente le "aconseja" que se aleje del país, donde al poco tiempo fallece afectado por estos sucesos. El nuevo ministro del Interior, el Dr. Matías Sánchez Sorondo es abogado de la Standard Oíl. Sin palabras.

La universidad es intervenida, los reformistas expulsados en masa. Ahora recuerdan las ventajas de los gobiernos democráticos. Tarde.


¿Que sucede mientras tanto con Yrigoyen? Es conminado a entregar su renuncia por escrito en un regimiento de La Plata. Deprimido y muy enfermo se dirige hasta allí donde queda detenido. Su casa de la calle Brasil es quemada y saqueada al igual que el diario La Epoca y varios comités radicales. A la otra mañana llega la orden de ponerlo en libertad, solo y con mucha fiebre atina a decir: "Si me permiten, me quedo aquí. Estoy enfermo y no tengo donde ir...." (Felix Luna "Yrigoyen" pp452)


Lo que sigue es solo una prueba más de la baja moral de Uriburu y su séquito. Ante la noticia de supuestos levantamientos radicales, se manda a detener al presidente legitimo y se insiste que ante cualquier intento será fusilado inmediatamente. Se lo confina incomunicado a un buque, el "Belgrano", durante dos semanas apenas dejan que lo visite su sobrino. Esta débil, se marea fácilmente y el aislamiento baja su moral. "El 26 sufre un ataque cardíaco. Su sobrino solicita que se le permita llevar a un medico de confianza para que lo revise. Se accede al pedido y el Doctor José Landa lo examina hallándole con mucha fatiga y amenazas de uriopcemia. El gobierno de facto envía entonces a dos médicos militares para que verifiquen el estado del enfermo como si se tratara de un soldadito que quiere ventajear una licencia por enfermedad! (Felix Luna "Yrigoyen" pp

457.)


Comienza entonces un perverso juego: a cada rato lo cambian de barco. Lo confinan en un barco más chico, más incómodo y que se mueve más en las aguas. Un ex senador radical, Armando G. Antille lo patrocina. En el mismo buque comienzan las indagatorias. Cuando le presentan al fiscal Yrigoyen dice

- " ¿Así que usted es el que me acusa?

- Yo no lo acuso: simplemente denuncio supuestos delitos- se disculpa el fiscal.

Se sientan solos. Empieza a labrarse el acta. se formulan las preguntas sacramentales:

- ¿nombre?

Yrigoyen queda callado mirando al magistrado..." (Felix Luna "Yrigoyen" pp460)


Finalmente será confinado en la Isla Martín García. El clima, tórrido en verano y frío en invierno no lo ayudará mucho, lo mismo la escasa limpieza y la existencia de ratas, cucarachas etc. Tiempo después arrestan a su abogado, Yrigoyen para no implicar a otra persona en su calvario asume personalmente la defensa, la que pasará a tener un línea de argumentación claramente política, escrita hacia al futuro, más que a quiénes lo estaban juzgando, casi un testamento político.


Las cárceles mientras tanto se llenan de radicales, y el gobierno agrega una vergüenza más a su larga lista, aplicando salvajes torturas a los presos, fusilamientos y deportaciones. Una conspiración es descubierta y sus mentores enviados a Usuahia.


El gobierno de Uriburu no se extenderá demasiado. La intención de reformar la constitución al estilo italiano, es resistida por el Gral. Justo y por los sectores tradicionales de la oligarquía, todos ellos liberales.


El presidente de facto, cada vez más solo, necesita un golpe de efecto que lo ayude a sostenerse y le de oxigeno político para sus planes corporativos. Creyendo que el consenso de la oligarquía y algunos militares expresaban la realidad del momento y convencido del efecto producido en la población por el "desquicio yrigoyenista", el nuevo régimen comete un error fatal, llama a elecciones para gobernador de la provincia de Buenos Aires.


Una vez más el radicalismo, cual ave Fénix comienza lentamente a renacer de sus cenizas. La reorganización comenzó. La Juventud Radical es la punta de lanza de este movimiento.


Los municipios, la policía toda la administración fue cedida a los conservadores, que además ya tenían su formula en la calle. El radicalismo, en menos de un mes nomina la formula Honorio Pueyrredon-Mario Guido, abre comités, sale a la calle y el 5 de abril 1931 consigue 218.000 votos aproximadamente contra 187.000 aproximadamente. de los

conservadores.


Como evidentemente correspondía a estos aprendices de dictador, luego de varios cabildeos, se anulan dichas elecciones y otras que estaban llamadas a realizarse, se suspenden indefinidamente.


Alvear, nuevamente al frente del radicalismo


La UCR en tanto encontrará en el repatriado Marcelo T. de Alvear a su conductor. Alvear a pesar de seguir siempre en las "medias tintas" estuvo a la altura de su responsabilidad, aglutino alrededor a todos los radicales, sin distinciones internas, aunque sus tendencias conciliadoras deben ser consideradas hoy día en forma critica. Félix Luna en el prologo de su libro "Alvear" dice:


"Alvear solo hizo política en serio durante los últimos diez años de su vida. Cuando le llegó ese momento, dejó atrás todo lo que había constituido la parte más grata de su existencia, para asumir, como una piel nueva, una personalidad rigurosa de hombre político. Pero hay que aclararlo: ni siquiera esa sincera consagración lo salvó de equivocarse, porque su mentalidad estaba aprisionada por limitaciones que jamás pudo salvar."


Luego de otro levantamiento radical, se aprovecha la ocasión y se encarcela y exilia a la cúpula del radicalismo, a los principales dirigentes provinciales y a cuanto militante se encuentre. Alvear continuara su tarea desde Brasil. En el país Adolfo Guemes se encargara de la reorganización, en tanto Ricardo Rojas se convertirá en un importante puntal de la intransingencia radical.


El régimen llama a elecciones, nomina al Gral. Justo como candidato e intenta influir en la formula radical, colocando en esta a un radical antipersonalista blando. La UCR se niega y nomina la formula Alvear-Guemes que es inmediatamente proscripta. El radicalismo decreta la abstención. En otra fraudulenta jornada es electo presidente Agustín Justo y vice Julio Roca (h). A partir de ese momento el radicalismo vuelve a la abstención, la que se levantará en 1935.


Los socialistas con su presencia legitiman la elección. Sorprendentemente se alían a Lisandro de la Torre, hasta hace poco el candidato de Uriburu, manifiesta en la campaña (como lo recupera Furman) "... nosotros venimos en verdad a salvar la revolución, (...) venimos a encauzarla. ¿Quién que no sea un insensato, pretendería restaurar el régimen depuesto?

Al poco tiempo de delegado el mando, Uriburu, muere en la oscuridad merecida. Hoy su nombre ha quedado cubierto de un piadoso manto de olvido, lo mismo que su revolución.


Justo, 1932-1938


Este gobierno, quedará en la historia por haber escrito uno de los capítulos más vergonzantes que la historia de la república recuerde: el llamado pacto Roca-Runciman. Pero también carga sobre sus espaldas con muchas muertes de militantes radicales, que no solo han quedado impunes, sino que ademas fueron instigadas por integrantes del gobierno. Pocas veces podrá Justo salir mostrarse en publico, ya que los chiflidos serán acompañantes inseparables durante toda su gestión.


El Pacto Roca-Runciman.


En 1932 Gran Bretaña convoca en Canadá a la Conferencia Imperial de Otawa, las actas firmadas allí, perjudican directamente al comercio argentino. Una misión, encabezada por el vicepresidente Roca (h) firma con los ingleses el famoso pacto, conocido luego como Roca-Runciman, uno de los capítulos más vergonzosos de nuestra historia. La Argentina aceptaba las condiciones más humillantes, la desesperación de la oligarquía no llevaba a integrarnos al imperio como una colonia devaluada. "En una palabra, por si no tuvieramos poco con la crisis de legitimidad y la dependencia, estos señores nos sumaban la crisis de identidad" (Furman)

Lisandro de la Torre diría al respecto: "... no podría decirse que la Argentina se haya convertido en un dominio britanico, porque Inglaterra no se toma la libertad de imponer a los dominios britanicos semejantes humillaciones." (Alberto Ciria Los Partidos Politicos en la Argentina pp.42)


La revolución radical de 1933


No hace falta agregar que el fraude y la violencia caracterizaban cuanto comicio se realizara, en especial podemos nombrar al gobernador de Buenos Aires, Manuel Fresco, quien se convirtió en un experto en estas técnicas. El clima de violencia crecía peligrosamente, comienza una serie de asesinatos politicos: el socialista Guevara, el radical Lascano y el más conocido, el senador Enzo Bordabehere, muerto en el mismo recinto.


En 1933 una nueva revolución radical, mejor organizada, pero descubierta a tiempo. Atilio Cattaneo es el ideólogo, pero lo acompañan en todo el país numerosos militantes. Gregorio Pomar y Severo Toranzo son solo algunos de ellos. La represión es salvaje y se aprovecha la volteada 0para encarcelar nuevamente a los dirigentes radicales, que estaban reorganizando nuevamente el partido. Nadie se salva ni Yrigoyen, ni Alvear, todos presos al barco. Posteriormente a Martín García, de allí, Alvear al exilio, mientras que Pueyrredon, Guido, Guemes, Rojas, Cantilo, O'farrel, Mosca y otros, casi treinta, van a parar a Usuahia. Se habla de más de cuatro mil radicales presos.


La reclusión en Usuahia de los principales dirigentes radicales tiene ribetes increíbles, heroicos, románticos, dramáticos y humorísticos. Entre el frío, la soledad y el aislamiento "Cuando los visitantes hablan de Justo, dicen todos "la puta que lo parió" con verdadera convicción, y Guemes que esta enfermo en la otra pieza grita: ¿Qué es eso? -Nada doctor, se están acordando de Justo... Que lo parió.. dice Guemes en adhesión tardía pero segura."

Etiquetas: Consenso | Constitución | Juventud | Juventud Radical | Libertad | Ministro | Presidente | República | Senadores | Vicepresidente

Nota(s) Relacionada(s):