20-09-2010 | Noticias

EL RADICALISMO HOMENAJEÓ A STRASSERA


Sanz, Alfonsín, Stolbizer, Solari Yrigoyen e Ibazeta le entregaron una plaqueta en reconocimiento a su causa permanente por los Derechos Humanos

El Comité Nacional de la UCR realizó hoy un acto de reconocimiento al ex fiscal federal que llevó adelante la acusación a la última dictadura militar, Julio César Strassera, al conmemorarse un nuevo aniversario de la entrega del informe final de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP).

El titular de la UCR, Ernesto Sanz, acompañado por la mesa de conducción nacional del radicalismo, diputados y senadores nacionales, la presidente del GEN, Margarita Stolbizer; el diputado Eduardo Amadeo; el presidente de la AGN, Leandro Despouy, y el único sobreviviente de la trágica jonada conocida como “La Noche de los Lápices”, Pablo Díaz, entre otras destacadas figuras de la política nacional, participaron de la entrega.

Sanz, Stolbizer, Ricardo Alfonsín, el titular de la Convención Nacional, Hipólito Solari Yrigoyen y Nahuel Ibazeta, entregaron una plaqueta. “El radicalismo al ciudadano Julio César Strasera, símbolo de la causa permanente por los derechos humanos”, rezaba el texto del reconocimiento al ex fiscal.

Al cierre de este acto, Strassera enfatizó que “lo más grave de este gobierno es que quisieron apropiarse de los derechos humanos, no sólo por haber hecho bajar un cuadro de un militar, sino por haber alterado el Prólogo del informe de la CONADEP, el Nunca Más. Le pido a toda la oposición que sea generosa y que así podamos derrotar a este Gobierno, pero sólo en las urnas, como debe ser en todo Estado de derecho”.

En la apertura de este homenaje Sanz sostuvo, Muchas veces las puertas de este Comité Nacional se han abierto para realizar homenajes. Forma parte de la vida de un partido político realzar hechos o figuras de la historia, no sólo como una manera de agradecer, que desde ya supone un valor, sino como una manera de marcar un sendero hacia delante, hacia el futuro.

Los hechos o las figuras valiosas lo son más aún si, mirando hacia adelante, la sociedad es capaz de reiterarlas o transformarlas en cuestiones cotidianas. Pero hay homenajes que no solo se proyectan hacia el futuro. tienen una trascendencia vital en el presente, llenándolo de simbología. O porque en el propio homenaje hay una acto de desagravio frente al ataque artero, arbitrario, incalificable. O porque el homenaje, además de eso, se constituye en una contracara del presente, lo interpela y desnuda muchos de los disvalores que lo identifican.

Todos los que hemos venido esta tarde al comité nacional estamos sintiendo ambas cosas. El homenaje al dr. Julio César Strassera es un desagravio porque él ha sido víctima de un agravio. que no voy a calificar porque se me atropellan los adjetivos.

Pero fundamentalmente porque el propio doctor Strassera se ha encargado de neutralizar con una frase por demás brillante y contundente. El ha dicho que “hay agravios que se deben agradecer”. Impecable. en la linea de aquella frase igualmente comprensiva. “No agravia quien quiere sino quien puede”.

Haciendo uso y quizás abuso de esa frase, se me ocurre decir hoy, aquí, que el desagravio también tiene que hacerlo quien puede. Y quien hoy desgravia puede, porque se trata de un partido político que le permitió, desde el poder, al doctor Strassera, ser el fiscal del Nunca Más. Quien hoy desagravia puede, porque se trata de un partido político que no necesita sobreactuar en materia de derechos humanos.

Los defendió durante la dictadura, cuando muchos se escondían o cuando algunos aprovechaban las ventajas materiales que les proporcionaba aquel momento. Los defendió en democracia con el coraje de enfrentar a una realidad muy difícil, en pleno proceso de consolidación de un sistema que venía de más de 50 años de rupturas.

Quiero de todas maneras ser justo. Si bien la UCR es quien impulsa el homenaje – desagravio, este es un acto que nos trasciende, como trasciende a cualquiera parcialidad la causa de los derechos humanos en la Argentina.

Así como en este salón del Comité Nacional tenemos gratas compañías que no pertenecen al partido, allí afuera, hay millones de argentinos que silenciosamente nos están acompañando.

Y precisamente esa imagen es la que tiene que ver con la segunda característica del homenaje, que inclusive trasciende la figura del dotor Strassera. Dije antes que aquí estamos también representando a la contracara de un presente argentino que lastima, que preocupa, que genera temores, que reflota fantasmas del pasado.

La inmensa mayoría de la sociedad pretende vivir en un país que tenga paz social, respeto por la ley y condiciones objetivas para progresar individual y colectivamente.

La política debe ser, hoy más que nunca, la herramienta para construir esa argentina de mayorías.

Las actitudes del gobierno, en tanto agravian al pasado virtuoso, no solo no ayudan a aquel camino, sino que lo siembran de mediocridad y violencia. Pero no son las únicas actitudes, lamentablemente.

El escenario socio político está absolutamente cooptado por un modelo de acumulación de poder que ha hecho de la confrontación su herramienta esencial. Ojalá fuera la confrontación una herramienta útil para desalojar, a las asechanzas verdaderas que tiene la democracia: la desigualdad, la pobreza, las asimetrías regionales, el asilamiento internacional, la inseguridad ciudadana, la falta de acceso a los derechos básicos.
Contra esos adversarios cualquier confrontación es poca.

El problema es cuando el gobierno pierde la brújula y confronta contra enemigos que diariamente inventa para disimular sus incapacidades o, en algunos casos, sus ambiciones para nada republicanas.

Antes de ayer el campo, ayer el doctor Strassera, hoy la Corte Suprema, todos los días quienes piensan distinto y mañana quién sabrá.

Ojalá se canalizara toda esa energía en causas mucho más nobles y edificantes, como por ejemplo, la que llama a resolver el caso de Jorge Julio López, a cuatro años de su desaparición, hecho que ha sido borrado de la agenda político – social del gobierno.

La Argentina es hoy un escenario de batallas insensatas que generan hastío y desazón en el ciudadno común y lesionan una institucionalidad, que habrá que reparar una vez más, tarea en la que estamos y estaremos poniendo toda nuestra vocación.

Quiero que estas palabras, pronunciadas en nombre de todos los radicales del país, sean tambièn en homenaje a los 26 años de aquel inolvidable hecho institucional que significó la entrega del informe de la CONADEP al Presidente Alfonsín.

El 20 de septiembre de 1984, aquel grupo de personas de reconocida tratectoria profesional y personal, entregó el fruto de 280 días de sacrificada y valiente labor, que está considerado el monumento jurídico de las 50.000 páginas más importantes en la historia de los derechos humanos.

El desafío del Nunca Más hoy es ofrecer las bases para la democracia social y la reconstrucción de los lazos comunitarios. Superar la fragmentación social, no tendrá su nunca más mientras 1 millón de jóvenes menores de 35 años no estudien ni trabajen. mientras 10 millones de argentinos vivan en condiciones de precariedad habitacional.

Superar la fragmentación en los valores políticos no ha sido subsanada completamente en la Argentina. la continuidad del debate en términos binarios de amigos y enemigos y la descalificación como instrumento político de primer orden, de la cual ha sido víctima el dotor Strassera, también son parte de un Nunca Más de la cultura política que tiene pendientes 25 años después.

Nuestra memoria se llena de emoción y nos invita a redoblar los esfuerzos para construir una patria donde los derechos humanos no sean un botín de especuladores, sino una garantía de los ciudadanos.

Para adherir a este reconocimiento, enviaron cartas, el ex Presidente Duhalde, el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos y la vicegobernadora de la provincia de Santa Fe, Griselda Tessio.

Etiquetas: julio straserra | ernesto sanz

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